24.9.11

Pegaba golpes. Una y otra vez. Cabeza contra pared. Él no lo entendía, no le entraba en la cabeza, así que siguió golpeándola. Le dolía, le dolía todo el cuerpo, menos la cabeza. Irónico, ¿verdad? Cada segundo sentía como se le enfriaba poco a poco el corazón, la temperatura de su cuerpo bajaba, pero no podía sentir el frío, no podía sentir nada, el dolor le anestesiaba.
¿Qué importaba ya? El destino había jugado sus cartas, ya no había marcha atrás ni botón de retroceso, había pasado. Se había marchado para no volver jamás.
#Voy a hacer en tu honor inventarios de pánico;
Hace mucho tiempo hice una promesa, quizás no fuera la promesa más original del mundo, ni la más fácil de cumplir, quizás la hice porque era mucho más sencillo que luchar por las causas perdidas, que derramar una y otra vez una lágrima por cada decepción, cada desilusión, cada fracaso. El tiempo pasa, y mientras tanto luchas, a veces no luchas por nada en concreto, o luchas contra ti mismo, pero lo haces, y nada ni nadie puede evitarlo.
Cogió la puerta para no volver jamás;

28.5.11

Cada noche soñaba con un amanecer entre sus besos, soñaba levantarse cada mañana a su lado, hubiera dado toda una vida. Ahora su sueño se ha vuelto frío y borroso, se encuentra en la punta de iceberg amenazando a cada esperanza con arrojarla al agua helada. 
Podía palparse el miedo en los huesos y oír a lo lejos sus gritos silenciosos, el dolor que le producía el incendio en su gélida alma era insoportable, el fuego ardía destruyendo todo a su paso, era lo más devastador que jamás había conocido.




La perspectiva no es más que un estado de ánimo y el amor un sueño que se alimenta de fantasías;

4.5.11

Palabras, sueños, sentimientos, deseos… ¿cómo creer? ¿Cómo podemos creer en ellos si no se palpan? ¿Qué es la realidad? ¿Cómo se palpa un sueño, un deseo? ¿A caso existen? Algunos hablan de fe, otros simplemente no encuentran respuesta.